lunes, 21 de abril de 2014

Y no es que ser poeta sea tener miedo.






Y no es que ser poeta, sea tener miedo
Es que temer al alba cada mañana es cosa mía
Es que un poeta, que sería sin miedo
Que miro a la ventana y temo.

Temo que no aparezcas, que yo no aparezca
O que nos encontremos.
Y si nos encontramos, que no sea por estar solos
Que sea por conocernos, que sea por sentirnos juntos.

Pero aunque no te encuentre cada mañana
Seguiré pegado, Dios mediante, a esta ventana
Que es mi tortura o mi alivio
Que es mi poesía en un vidrio
Que es un trozo de papel volando
Mecido por el viento
Rugiendo al deseo de poseerte.

Y no es que tenga miedo de mí,
Es que tengo miedo de ti.
Tengo miedo de que al final aparezcas.
Y me quede mudo, otra vez.

7 comentarios:

  1. no tengas miedo a quedarte sin palabras. El poeta también sabe serlo en silencio. :)

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  2. Pero, ¿y lo bonito que es que un poeta se quede mudo? Más bonito es tener el placer de dejar a un poeta sin palabras...

    ¡Nos leemos! Te dejo mi blog: http://silenciatumentira.blogspot.com.es/

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    1. Dejar a un poeta sin palabras suele ser dificil pero cuando pasa es algo mas que precioso. Gracias

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  3. Lo maravilloso es quedarse sin palabras al terminar de escribir un poema.
    Algo parecido a como te has quedado al acabar este ;)
    http://unaflorenunabotella.blogspot.com.es/

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    1. Ciertamente no podia escribir más cuando escribí este poema. Gracias Alba. Tu ya me has dejado sin palabras depues de leerte, todo sea dicho.

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  4. Es que un poeta, qué sería sin miedo.

    El miedo muchas veces puede anularnos y no hacer cosas que queremos, pero también sirve para impulsarnos a vencerlo. Muchas veces actúa de estímulo, ya que sin miedo a veces no cambiaríamos ciertos aspectos de nuestra vida.
    Sobre todo, puede servirte para mejorar tus poemas, que cada vez haces mejor ;)

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